Abad advierte sobre una posible catástrofe educativa

El jefe del bloque de Diputados de Juntos por el Cambio en la Provincia de Buenos Aires, Maximiliano Abad, abrió una charla organizada por la Fundación Alem, la iniciativa del radicalismo para debatir política y generar propuestas para la gestión de asuntos públicos. El encuentro se hizo en ocasión de la presentación de un documento denominado “Una hoja de ruta para la reapertura educativa”, que incluye 15 propuestas concretas para que los chicos y chicas de la Provincia y el país vuelvan a las aulas.


El documento de la Fundación sostiene “la necesidad de declarar a la educación como actividad esencial y lograr la emergencia en educación en el Congreso nacional, como primeras medidas que permitan una gestión más dinámica, coordinada, ágil y flexible de la problemática educativa durante y después de la pandemia”, explicó Natalia Quintana, consejera general de Cultura y Educación que abrió el evento.

“El comienzo para que esto cambie es una decisión política, no una cuestión técnica o pedagógica. Eso viene después. Pero lo primero que hay que hacer es declarar en el Congreso nacional a la educación como actividad esencial y un Programa Nacional de Emergencia Educativa. Sin ese primer paso, no vamos a poder avanzar”, expresó Abad.

Y agregó: “La Directora General de Cultura y Educación de la Provincia, en su visita a la Comisión de Educación, reconoció que el 50% de nuestros alumnos tienen dificultades de conectividad en sus domicilios. Pero la estrategia de la gestión educativa durante estos casi seis meses fue la uniformidad, desconociendo las diferencias entre las jurisdicciones”.

Por su parte, Mónica Marquina, directora académica de la Escuela de formación de la Fundación, explicó los puntos básicos del documento, que incluye estrategias de apertura de escuelas para docentes que no formen parte de grupos de riesgo, priorizar grupos en planes institucionales de contingencia, federalizar la producción de contenidos, potencias jardines de primera infancia, priorizar en la obra pública la infraestructura escolar, entre otros ejes. “Como todos los documentos de la Fundación tiene propuestas de solución como aportes al gobierno, esperamos que sirva, más allá si lo toma o no, para que amplíe el debate público sobre la educación”, explicó.

Diego Martínez, consejero general de Cultura y Educación, cuestionó la gestión del gobierno provincial que a seis meses del inicio del aislamiento no cuenta con protocolos para retomar presencialidad, y no resolvió problemas estructurales en la gestión educativa. “No puede ser que el gobierno provincial maneje una sol hipótesis: la aparición de la vacuna.  Nosotros propusimos focalizar política, con estrategias sustentadas en prioridades: transparencia, prioridad en los aprendizajes, planificar en el contexto de la nueva normalidad y seguimiento, evaluación y control de políticas educativas”, apuntó.

“Si el gobierno no es capaz de escuchar y gestionar la cuestión educativa desde un punto de vista integral no estaremos solamente ante la nueva tragedia educativa, tomando el título del famoso libro, sino ante la catástrofe generacional de la que habla el Secretario General de la ONU. Si el gobierno quiere escuchar, acá hay hombres y mujeres comprometidos que pensaron 15 puntos para evitar un daño todavía mayor. Hay capacidad técnica, conocimiento, visión y experiencia. Ojalá que escuche, así la catástrofe educativa no llega a ser irreversible”, concluyó el legislador provincial.